27/3/16

Dejé que la vida viniera completa

Este fin de semana dije sí a muchas cosas que en otro momento hubiera dicho no. Dejé que la vida viniera completa y me viviera con su propuesta. Me abrí a nuevas oportunidades, nuevas posibilidades. Me dejé sorprender y lo bueno es que me sorprendí de lo que sucedió. No fue un sí de resignación, fue un sí de aceptación. Fue un sí de soltar mi patrón de rechazo, de negación, de control, de matón, de perro de arriba que dirige, que expulsa y deja afuera muchas cosas ricas, bellas, sabrosas, nutritivas. Me salí de mi zona de confort, y lo hice conscientemente, eligiendo. Y al mismo tiempo lo hice casi sin darme cuenta de lo que estaba haciendo.
Me animé. Y me animé en doble sentido: me lancé a hacer cosas nuevas, diferentes; y me animé dándome movimiento, vida. Fueron decisiones pequeñas... detalles, y con suficiente fuerza como para mostrarme lo rica que puede ser jugar la vida desde este otro lugar.
También me vi diciendo no encaprichado, sin lógica ni fundamento. Con miedo. Desde el poder, desde el virginiano que soy, desde la obsesión.
Ambas formas son mías, tengo ambos recursos disponibles.
Ahora lo sé, lo viví.

29/2/16

Enigma Christopher

Las raíces más profundas del dolor de un ser humano
pueden generar las acciones más incomprensibles
más absurdas
más ilógicas
más contradictorias
que hasta son capaces de matarse a sí mismos

Sólo entendiendo y comprendiendo ese dolor seremos capaces de darle sentido a tanta
furia
rencor
mentiras
secretos
guerras
matanza

Escuchar y sanar las heridas del alma
las heridas profundas de nuestro corazón
nos lleva a Vivir.
Plenos, gozosos, llenos de amor y dueños de nuestra propia Vida
nos da la Libertad de ser quienes somos realmente
nos da la opción de elegir
nos da la grandeza de ser humanos plenamente, enteros, totales
nos da fuerza y coraje. No el de los héroes de la tele. No los que nos muestran en Hollywood
Ser héroes del corazón, los que viajan hacia adentro,
los que se animan a ser y mostrarse vulnerables, enormes
frágiles, inquebrantables

Ese dolor profundo que hay en nosotros lo podemos sanar
Eso que está tapado de capas y capas de neblina, de humo, de máscaras, de ideas, de racionalizaciones, de inventos, de trucos, de roles, de personajes, de juegos que jugamos para no ir ahí, a ese rincón, a ese lugar profundo del alma que duele, que desgarra, que pareciera que mata.
Ese lugar que casi no conocemos es el punto de partida, es el inicio de la vida, es el camino del guerrero, es el nudo madre que debe ser desatado en esta vida, es el gran dragón que debemos enfrentar para SER.

Allí dentro, en el calabozo en llamas, en el mismísimo infierno, en las profundidades de nuestro océano de fuego... allá abajo, allá, bien guardado bajo 7 candados
tras barrotes y muros enormes que nos construimos para “protegernos”

Allí se encuentra la alegría del mundo (y de nuestro mundo)
allí se encuentran la pasión, la vitalidad, la vida
allí está la semilla que nos hará brotar
allí está el cielo
allí está la solución
el sentido de la vida
el color verde y el naranja, junto con el rojo y el violeta y el azul, el amarillo y el fucsia

Allí hay tierra firme y tierra fértil
allá está nuestro elixir
ahí es dónde está la piedra filosofal
El inicio de la humanidad
y también el fin

Allí está la liberación del dolor del hombre
El útero de nuestra madre
Allí estás vos y estoy yo
Allí está dios