16/12/17

(No) estoy listo

No estoy listo.
Pareciera ser que no me alcanzo
no basta con todo lo que soy,
eso es lo que me suelo decir.

Y cuando digo no estoy listo
me aparece una sensación de alerta
¿cómo que no estás listo?
¿listo para qué?
¿cuándo vas a estar listo?
¿qué tiene que suceder para eso?
¿cómo sería estar listo?
¿es posible hacer un checklist para estar listo?

Y en “estar listo” incluyo todo:
tener un hijo,
cambiar de trabajo,
mudarme a donde quiero,
estar en pareja,
dar clases, enseñar,
ser yo,
adoptar un perro,
asumir riesgos….

O sea que tengo miedo
Miedo a fracasar?
Miedo a triunfar?
Miedo a equivocarme?
Miedo a cagarla mal?
Miedo a no poder?
Miedo a no poder hacerlo bien?
Miedo a no saber?
Miedo a mostrarme vulnerable?
Miedo a ver mi sombra y mi herida?
Miedo a que me hieran?

Ya hice todo eso!
Ya fracasé, triunfé, me equivoqué,
no pude, la cagué, no supe,
me mostré vulnerable, vi mi sombra,
vi mi monstruo y mi herida,
me hirieron y herí.
Maltraté, violenté y me violentaron.
Mentí, me mintieron, agradecí,
abrazé, sané, grité.

O sea que ya estuve listo antes.
Parece que estar listo no es ser perfecto,
o creerse omnipotente, omnisapiente,
estar listo no es estar completo, impoluto,
estar listo no es ser superman, poderlo todo.

Y qué sí es?
Estar listo es abrazar, es creer, es confiar.
Es amarme, amar, dejarme amar.
Estar listo es decir sí, y también no,
pero sobre todo sí a todo lo que temo y amo.
Estar listo es pedir, es recibir, es dar.
Estar listo es ser humano, es sentir, es.
Estar listo es incertidumbre y es certeza.
Estar listo es no entender y no saber,
y no pretender entender y saberlo antes de tiempo.
Y también es querer pretenderlo.
Estar listo es asumir errores, pedir perdón,
arruinar relaciones, reconstruir algunas,
hacer nuevas.
Estar listo es abrazarme, entero
Estar listo es abrazar la vida, toda

18/5/17

Hubo una vez

Hubo una vez en que sonreír
no fue más que mirarte a los ojos
donde mis anhelos encontraron hogar,
y mis miedos se asustaron,
derretidos se escurrieron por mis hendijas,
por las grietas de mis heridas.

Hubo una vez en que sostenerte la mirada
fue abrazar una brasa ardiente
y aparecieron un mar de agujas clavándose en las puntas de mis dedos
imaginando rozar tu rostro suave y curvo,
en caricias suaves y espinosas.

Hubo una vez, hubo un día,
una hora, un minuto, un segundo,
una millonésima de un instante,
en que mi blanco se convirtió
en el centro de tus dardos escorpianos,
venenosos de ternura y profundidad.

Hubo algo, una vez, una chispa,
electricidad recorriendo mis pupilas,
y mi nuca, y mi espalda, y las suelas de mis zapatos
y la silla donde yo estaba sentado,
y de ahí, al galope, atravesó la mesa que nos separaba,
como un rayo electrificó ese metro de distancia,
y un segundo fue un eón y la eternidad misma,
y esa chispa llegó a tu lado de la mesa,
saltó, y así llegó a la silla donde vos estabas sentada
y tus manos destellaron y tus ojos fueron
hordas de fotones cambiando de nivel cuántico.

Y sigo sin saber qué hubo esa vez…

5/5/17

Subjetividad, llegaste para quedarte

Hay algo que se me viene configurando desde hace unos meses, una idea, algo que está por cerrarse dentro mío.
Tiene que ver con que cada día se me hace más figura, más notable, más evidente, la necesidad de reestructurar de raíz nuestra mirada en las relaciones con otros seres, con los hechos y con las cosas.
Y con esto me refiero a cierta obviedad que está surgiendo, que está creciendo, que se está evidenciando (por lo menos en mí) y que es inevitable. Cierto cambio radical en el paradigma dominante que plantea la modernidad y que viene a desafiar la posmodernidad.
La "Verdad absoluta", la verdad "objetiva", el "ganar-perder", la creencia fanática en lo "único", en lo "científicamente comprobable", el relato único "las cosas son así".
Flexibilidad macho/mina, hay muchas "verdades-opiniones", hay construcción, protagonismo, subjetividad en todos los aspectos de la vida. No hay yo sin vos, y juntos creamos el nosotros, que nos supera y nos transciende.
Después sigo...